Foto: Juan Nova
Saravita; hijo de Fu y portador de vida, escapa del lecho de la zorra para fertilizar las tierras de Cundinamarca, Boyacá y Santander en un recorrido de 172 km hasta el gran cañón del Chicamocha donde son noblemente entregadas sus aguas al río Sogamoso quien las reclama para el Río Grande de la Magdalena